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2024-08-04 04:41:48
Es posible que existan otros ejemplos. No digo que no, desde luego. Igual hay miles de ellos, pero de lo que no tengo duda alguna es de que la historia, la vida, la carrera, el palmarés, la forma de destruir el mito de que el deporte de alto rendimiento está reñido, no es compatible, con la maternidad, de la atleta argentina Belén Casetta, de 29 años, especialista mundial en 3.000 metros obstáculos, que compite hoy en los Juegos Olímpicos, es demasiado real, demasiado exitosa, demasiado feliz, como para no ser considerada ‘el ejemplo’ de una forma de vida, tremendamente sacrificada pero, a la vez, tremendamente gratificante.
“Entiendo, perfectamente, que hay muchas, muchísimas, deportistas a las que les da miedo afrontar un embarazo y todo lo que conlleva decidir tener un hijo mientras compites. Y están en lo cierto”, comentó Casetta a la revista argentina ‘Gente’ antes de partir, con toda su familia, incluida su hija Lina, de poco más de un año, hacia París. “Yo también, cuando decidí ser mamá, dudaba. Porque una tiene esa ambición de pensar, el año que viene está el Mundial, al siguiente los Juegos Olímpicos y al otro hay un Suramericano y un Panamericano. Y, claro, como te encanta competir, vas postergando la maternidad”.
Sin dejar de ganar
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Pero, finalmente, Casetta decidió ser madre. Eso sí, no dejó nunca de ganar. Antes, durante y después del embarazo, del nacimiento de Lina, siguió entrenándose, siguió compitiendo y siguió ganando. En octubre del 2022, embarazada de tres meses de Lina, Belén ganó el oro en los Juegos Suramericanos, de Asunción. El 15 de mayo de 2023, el día antes de dar a luz a Lina, Belén se entrenó como si nada, en la bici estática, haciendo pesas, corriendo un rato sobre la cinta. En noviembre de 2023, cuando Lina tenía poco más de cinco meses, repitió el oro, esta vez en los Juegos Panamericanos, de Santiago de Chile. Y, ahora, hoy, Casetta saltará a la pista a darlo todo.
ベレン・カセッタさんと娘のリナさん。 / FACEBOOK BELÉN CASETTA
Y, con una sinceridad a prueba de bombas y, por supuesto, sin querer ser ejemplo de nada ni para nadie, Belén explica: “Cuando decides ser madre siendo una atleta de élite, es evidente que te preguntas si, después de dar a luz, vas a ser capaz de volver a ser la de antes. Te haces mil preguntas, pero siempre sales adelante”, le contó al diario argentino ‘Clarin’. “No todos los cuerpos ni los embarazos son iguales y no todo funciona igual. Yo el ejemplo que puedo dar es que volví, pero también he de reconocer que mi embarazo fue fantástico; es decir, sin náuseas, sin dolor, sin problemas añadidos. Que yo me entrenase el día antes de parir, no significa que lo puedan hacer todas las mujeres deportistas. Repito, entiendo que a una atleta de alto rendimiento, que toda su vida hizo esto y se entrena todos los días, le dé miedo formar una familia”.
“Mi hija se ha convertido en la dueña de mi agenda, pero también en la mayor inspiración para conquistar mis objetivos. Yo me entreno dependiendo de cómo se encuentre ella. Si duerme bien, yo empiezo con un entrenamiento fuerte por la mañana, de lo contrario lo paso a la tarde”
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Casetta está en París acompañado de su esposo, el piloto dakariano Flavio del Zotto. “Flavio se encarga de Lina, aunque yo no le quito ojo”, señala Belén, que añade: “Mi hija se ha convertido en la dueña de mi agenda, pero también en la mayor inspiración que una puede tener para conquistar sus objetivos. Cuando digo que es la dueña de mi agenda, significa que yo me entreno dependiendo de cómo se encuentre ella. Si duerme bien, yo empiezo con un entrenamiento fuerte por la mañana, de lo contrario lo paso a la tarde”.
A medida que Lina va creciendo, Belén evoluciona sus entrenamientos. “Puede que, a veces, me entrene menos tiempo, pero más fuerte. He pasado a priorizar el descanso y, ahora, escucho mucho más a mi cuerpo”. En París, con su esposo; cuando hizo entrenamiento de altura (2.300 metros) en Cachi (Salta), se llevó a su abuela, María del Carmen, bisabuela de Lina y, en una estancia en España, estuvo acompañada de su hermana y su suegra. “Todo es organizarse. Evidentemente, si no es por mi familia, por tooooooda mi familia, sería imposible compaginar mis dos vidas”.

ベレン・カセッタさんは、生まれたばかりの娘リナのベビーカーを押してトレーニング中。 / FACEBOOK BELÉN CASETTA
Casetta, cuyo sueño no cumplido (aún) es compartir unos minutos con Leo Messi tras ganar, junto al crack mundial, el galardón de Olimpia de Oro como mejores deportistas argentinos, no quiere ser considerada ejemplo de nada. “Soy una luchadora, perseverante, constante. No soy una mujer que baje los brazos. Sí, alguien que se anima. Muchas mujeres desean ser madres y lo evitan porque no quieren dejar de lado el deporte. Sí quiero demostrar que la maternidad y el deporte pueden caminar de la mano. Hay que seguir persiguiendo objetivos mientras se crían hijos. Y no hablo sólo del deporte. Aunque tenga hijos, la mujer siempre debe intentar continuar desarrollando lo que le gusta. Se puede ser madre y seguir desafiándose como mujer”.
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“No quiero ser ejemplo de nada, pero sí quiero demostrar que la maternidad y el deporte pueden caminar de la mano. Hay que seguir persiguiendo objetivos mientras se crían hijos. Y no hablo sólo del deporte. Se puede ser madre y seguir desafiándose como mujer”.
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Una cosa sí puede asegurar, confirmar, aseverar, Belén Casetta, sin miedo a equivocarse: “Ser madre te cambia la vida…para bien. Por ejemplo, yo ahora soy un pilar para mi ‘gorda’ y no puedo permitirme depresiones, ni bajones anímicos. No me lo puedo permitir porque también debo ser un ejemplo para ella, aunque, ahora, no se dé cuenta. Eso sí, mi carrera deportiva ha cambiado. Vengo a París y espero hacer un buen papel, pero no me desesperaré si no es así. Hasta las lesiones puede que me las tome de otra manera. Ahora está mi hija y, gracias a ella, incluso las dificultades físicas o deportivas me las tomo de otra manera. No digo que hayan cambiado mis prioridades, digo que todo es diferente. Mejor”.
#リナの出産前出産中出産後のチャンピオンアスリートベレンカセッタ