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2025-09-26 21:04:00
Lenta es la recuperación del Girona, que va levantando la cabeza puntito a puntito. Dio un paso adelante conservando la portería a cero por primera vez y sumó por fin ante la hinchada de Montilivi, que solo había visto derrotas, cuatro, en el catastrófico inicio de Liga.
Acabó conforme el Girona como también el Espanyol que ha ralentizado su trayectoria en los últimos tres partidos (derrota en el Bernabéu y dos empates). No hizo más méritos un equipo que el otro para sentirse dolido o frustrado por el resultado.
Gazzaniga se ha redimido
El cambio táctico de Míchel para protegerse más y mejor atrás (es el equipo más goleado de la Liga) resultó a la vista del marcador, pero no reportó mayor seguridad ni ahorró trabajo a Gazzaniga. El meta ya se ha redimido de su nefasta noche inaugural ante el Rayo. Aquellos tres puntos se perdieron por sus errores, pero los recuperó ya con sus paradas en San Mamés y en el derbi durante el primer tiempo cuando el Espanyol supo hurgar en la inseguridad de los locales, evidente en el inicio.
Pese a que el Girona presentó tres centrales y dos carrileros, que defendieron más que atacaron, el Espanyol remató casi todos los centros que cayeron al área. Muchas de las penetraciones pericas llegaron por la banda izquierda gracias al espacio que se creaba entre Rincón, Francés e Iván Martín.
Medio equipo nuevo
No compensaron ese déficit con su producción ofensiva, entre otras razones porque el Girona no se desplegó con la suficiente rapidez. Con demasiados hombres detrás del balón, apenas tenía un referente. No era Vanat, abrazado toda la noche por Calero, que no tuvo a Cabrera a su lado, sino a Riedel en su segunda titularidad. Era Ounahi, un verso libre que apeló a su instinto para buscarse la vida.
El interior marroquí sobresalió con sus acciones individuales. Pareció el más adaptado de los seis fichajes que dominaron la alineación (Rincón, Reis, Moreno, Witsel, Vanat y él), aunque es el que tiene menos servidumbres defensivas y el que menor radio de acción cubre.
Cambios sin efecto
Anda el Girona en construcción, mientras que el Espanyol ha terminado ese trabajo de adaptación pese a que renovó más de media plantilla. Fichó mucho, pero fichó pronto, ya que había identificado claramente sus objetivos, y González ha cuajado al grupo.
Llegada la fase delicada de los últimos 20 minutos, desaprovechadas dos oportunidades -Romero hizo los dos tiros del Espanyol-, el Girona cambió su composición con la entrada de Asprilla y Bryan Gil y suprimiendo un defensa. Redobló la apuesta Míchel con la entrada de Stuani, a la que replicó González con Kike, y ninguno de los dos arietes, especialistas en los instantes decisivos tuvieron un triste balón para alimentar su leyenda.
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