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2024-12-01 19:25:00
Todo apunta a que los rumanos se han movilizado a favor de la UE y la OTAN, tras el trauma nacional que supuso hace solo una semana la victoria de un candidato ultra pro Kremlin en la primera vuelta de las presidenciales. Según los sondeos a pie de urna, el Partido Socialdemócrata (PSD), actualmente en el poder, ha obtenido el 26% de los votos en las elecciones legislativas que se han celebrado este domingo en el país balcánico, mientras que la formación de centroderecha Unión para Salvar a Rumanía (USR), también favorable a la UE y la Alianza Atlántica, lograría un 15% de los sufragios. Los temidos ultraderechistas próximos a Rusia de la Alianza para la Unión de los Rumanos subieron sustancialmente y recabaron un 19% de las papeletas. Los comicios han estado marcados por una elevada participación: alrededor del 44% de los ciudadanos habían emitido su voto cuatro horas antes del cierre de los colegios, una cifra bastante superior a la de convocatorias precedentes.
De acuerdo con los analistas, si el recuento final acaba por confirmar estos datos, el centroizquierda habrá salvado los muebles pese a experimentar un retroceso de apoyos, y contará con suficientes escaños en la Cámara para formar Gobierno. Eso sí; la ultraderecha incrementa su porcentaje de votos respecto a convocatorias anteriores, convirtiéndose en una fuerza parlamentaria de peso.
“Los electores han confirmado que quieren que las inversiones continúen”, ha reaccionado el primer ministro y líder de la izquierda moderada, Marcel Ciolacu, eliminado el pasado domingo de la carrera presidencial. “Los rumanos enviaron una señal importante a la clase política”, ha continuado, que consiste en que “quieren mantenerse” en la vía europea, “pero también proteger la identidad y los valores nacionales”.
Quedarán, eso sí, por contabilizar los resultados del voto en el exterior, que suelen favorecer precisamente a la derecha radical y al centrismo. “Los socialdemócratas esperarán unos días a ser cortejados; “, adelantó a Reuters Radu Magdin, uno de los más renombrados comentaristas políticos del país. “Una coalición con los centristas es mucho más probable que con la ‘patata caliente’ de los radicales, pero todo dependerá de quién se convierte en presidente”, concluyó.
Precisamente, el próximo domingo, está prevista la celebración de la segunda vuelta de las presidenciales, con dos candidatos en liza: por un lado, el ultraderechista simpatizante del Kremlin,Calin Georgescu, y la centrista Elena Lasconi, proeuropeísta y atlantista. La victoria del candidato radical en la primera vuelta y las acusaciones de las autoridades respecto a la fiabilidad de esos comicios sacudieron durante estos últimos días al sistema político rumano hasta sus cimientos. Las autoridades apuntaron hacia una posible influencia rusa y al papel de la plataforma TikTok, y el Tribunal Constitucional decidió recontar los votos, un proceso que sigue su curso. Además, este lunes la alta corte decidirá definitivamente si cancela los resultados electorales de la primera vuelta, tras examinar las denuncias de manipulación electoral. Como viene siendo tradición, el Kremlin, por boca de su portavoz, Dmitri Peskov, ha desmentido categóricamente que su país haya interferido durante la campaña en favor de Georgescu.
Ultraderecha diseminada
Los colegios electorales permanecieron abiertos hasta las 21.00, una hora menos en España. En estas legislativas, la ultraderecha se presentó diseminada en varias formaciones que tienen en común su oposición al apoyo a Ucrania, en nombre de la “paz” y la defensa de los “valores cristianos”. Las encuestas otorgan a las diferentes formaciones que engloban esta tendencia política un 30% de intención de voto.
Florentina Noja, una ingeniera de 55 años, decidió votar a “jóvenes candidatos, menos adoctrinados por el sistema”. “Necesitamos repartir de cero”, dijo a France Presse bajo el cielo nublado de Bucarest, aunque expresó su temor a que Rumania se aleje de la senda europea. George Sorin, un economista de 45 años, lo tiene claro: votará por un partido nacionalista. El Parlamento actual “no hizo más que servir a los intereses de Ucrania, aprobando una serie de ayudas sin explicar nada” y olvidándose de “los [intereses] ルーマニアの」と述べ、ブリュッセルに対する「卑屈さ」も批判した。
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Los socialdemócratas y liberales, que actualmente gobiernan en coalición y que quedaron muy mal parados en las presidenciales, llamaron a elegir “entre la estabilidad y el caos“, según el mensaje lanzado por el propio Ciolacu antes de la apertura de los colegios. En la misma línea, el presidente Klaus Iohannis afirmó que estas elecciones eran “cruciales para el rumbo de Rumania en los próximos años”. La posibilidad de que un país como Rumanía, fronterizo con una Ucrania en guerra, que albergará próximamente la mayor base militar de la OTAN en Europa, pasara a engrosar las filas de países comprensivos con Moscú, como Hungría o Eslovaquia, suscitó gran inquietud en las sedes comunitarias y de la Alianza Atlántica en Bruselas.
#欧州の社会民主主義者が超圧力に耐えルーマニアの議会選挙に勝利